Incendios en Chile: la urgencia de pasar de la reacción a la prevención

20 Ene 2026 | 15:20 h

Chile, nuestro país hermano, atraviesa hoy uno de los momentos más dolorosos de su historia reciente. El Estado de Catástrofe declarado a raíz de los devastadores incendios forestales que azotan el sur y centro del país no es una cifra ni un titular: es una tragedia humana. Al menos 19 vidas se han perdido y más de 50.000 personas han debido abandonar sus hogares, viendo cómo el fuego arrasa no solo con bosques y ciudades, sino también con recuerdos, esfuerzos y proyectos de vida.

Ante esta realidad, no basta con la consternación. Expreso mi más profunda solidaridad con el pueblo chileno y abrazo, aun a la distancia, a cada familia que hoy sufre una pérdida irreparable. Rindo también un sincero homenaje al coraje incansable de los brigadistas y equipos de emergencia que, con valentía admirable, enfrentan las llamas sin tregua, arriesgando sus propias vidas para salvar la de otros.

Si bien las causas específicas de estos incendios aún se investigan, el contexto es innegable. Chile viene soportando olas de calor extremas, con temperaturas que alcanzan los 38 °C, fuertes vientos y una humedad peligrosamente baja. Estas condiciones, intensificadas por el cambio climático, crean el escenario perfecto para la rápida propagación del fuego desde zonas forestales hacia áreas urbanas. Sin embargo, hay un dato que no podemos ignorar: el 99 % de los incendios forestales en Chile tiene origen humano, ya sea por negligencia, descuido o acción deliberada. El problema no es solo ambiental; es también social, cultural y educativo.

Las imágenes que recorren el mundo son desgarradoras. Pero incluso entre el humo, la destrucción y la incertidumbre, emerge la fortaleza histórica del pueblo chileno: su capacidad de resistir, reconstruirse y avanzar unidos. Chile saldrá adelante, porque su gente tiene una fuerza inquebrantable y un profundo sentido de comunidad y hermandad.

No obstante, estas tragedias no pueden seguir tratándose como eventos aislados ni como simples emergencias que se apagan cuando el fuego cede. Deben ser un llamado urgente a los gobiernos de la región para abandonar definitivamente la lógica reactiva y asumir políticas públicas preventivas, estructurales y sostenidas en el tiempo. Uno de los vacíos más graves es el educativo: hemos fallado al no dotar a nuestra niñez de las herramientas necesarias para comprender la crisis climática y su rol en la protección del entorno. Esa omisión nos deja a todos vulnerables frente a un planeta que exige respeto y acción inmediata.

Frente a este desafío, la respuesta no puede ser individual ni fragmentada. La verdadera salida está en profundizar la integración de nuestros pueblos latinoamericanos, compartiendo conocimiento, experiencias y una educación de calidad con enfoque en sostenibilidad. Solo unidos, con conciencia colectiva y responsabilidad compartida, podremos enfrentar con éxito los fenómenos que el cambio climático ya nos está imponiendo.

Chile no está solo. Su dolor es el nuestro, y su reconstrucción debe ser también una causa común.

DESPACHO DEL PARLAMENTARIO ANDINO FERNANDO ARCE

 

 

ver más

Relacionados

Aguinaga demanda centro especializado y ley apropiada para tratamiento de enfermedades raras

20 Ene 2026 | 8:07 h

Durante conversatorio sobre Amiloidosis Hereditaria, legislador de Fuerza Popular dijo que se debe garantizar infraestructura y personal especializado para...

Leer más >
  • Compartir

Comisión de Infancia saluda fallo del Tribunal Constitucional que protege los Derechos de Adolescentes

19 Ene 2026 | 10:36 h

Congresista Esmeralda Limachi reafirma su compromiso con una justicia especializada y con enfoque de derechos para niñas, niños y...

Leer más >
  • Compartir