Congresista Waldemar Cerrón lideró mesa de trabajo con el MINSA para atender problemática de restaurantes y piscinas en Pilcomayo
Centro de Noticias del Congreso
15 Ene 2026 | 14:49 h
El congresista Waldemar Cerrón Rojas (bancada Perú Libre) encabezó una mesa de trabajo con funcionarios del Ministerio de Salud (MINSA) y representantes de la Asociación de Restaurantes y Piscinas de Pilcomayo (Huancayo), con el objetivo de analizar la situación que afrontan estos establecimientos frente al cumplimiento del Reglamento Sanitario de Piscinas y la necesidad de una salida técnica que garantice salud pública, formalización progresiva y uso racional del agua.
Durante la reunión se abordaron las exigencias del Decreto Supremo 007-2003-SA, la Directiva Sanitaria aprobada por RM 527-2016/MINSA, y el rol de los gobiernos locales en materia de saneamiento y salubridad conforme a la Ley Orgánica de Municipalidades (Ley 27972).
Asimismo, se analizó el impacto económico que implican las adecuaciones técnicas, especialmente la implementación de equipos de recirculación, filtración y desinfección del agua.
El parlamentario precisó que, como resultado del diálogo, se acordó que habrá fechas de capacitación dirigidas a los propietarios y administradores de piscinas, y que cualquier posible plan de trabajo o propuesta de modificatoria deberá evaluarse luego de una revisión técnica en la mesa de trabajo, tomando como base dichas capacitaciones.
“Lo que se está entendiendo es que sí van a existir fechas de capacitación y que respecto al plan o a la posible modificatoria, eso se verá después de estudiar el tema en la mesa de trabajo, tomando como punto de partida precisamente la capacitación”, señaló.
Cerrón también remarcó que, si bien el reglamento no contempla plazos generales para adecuación, sí corresponde aplicar plazos razonables para levantar observaciones cuando existan hallazgos, sobre todo en situaciones graves.
“En los casos que correspondan, se va a otorgar un plazo razonable para subsanar, especialmente cuando se trate de niveles altos de contaminación que constituyen un riesgo serio para la salud”, indicó.
En esa línea, enfatizó que el cumplimiento del reglamento es un principio no negociable, pero que puede ir acompañado de capacitación, diálogo técnico y un criterio de flexibilidad dentro del marco normativo: “Cumplimiento estricto del reglamento, pero acompañado de capacitación y un criterio razonable de gradualidad cuando corresponda”.
OBLIGATORIEDAD
Por su parte, el director de DIGESA, José Adalberto Latorre Gálvez, explicó que el objetivo central de la normativa es proteger la salud de las personas, dado que el agua de piscina tiene contacto directo con los usuarios.
Precisó que la aprobación sanitaria es obligatoria para piscinas públicas y privadas de uso colectivo, y que el diseño y operación deben incluir equipamiento e instalaciones adecuadas.
Latorre enfatizó que el artículo 41 del Reglamento Sanitario establece que el agua debe contar con sistema de recirculación, no pudiendo operar como agua estancada, y detalló que los sistemas de tratamiento deben asegurar recirculaciones diarias mínimas, además del cumplimiento de parámetros como cloro residual, turbidez y control microbiológico.
En tanto, los representantes de la Asociación de Restaurantes y Piscinas de Pilcomayo expusieron que muchas piscinas de la zona fueron construidas antes de la reglamentación vigente y que la adecuación integral implica costos elevados.
Plantearon, además, considerar la realidad climática de la sierra (temperaturas del agua más bajas) y solicitaron evaluar alternativas tecnológicas de desinfección, sin afectar los parámetros exigidos por la autoridad sanitaria.
Desde DIGESA se precisó que no existe impedimento para utilizar métodos alternativos al cloro, siempre que estos cumplan los parámetros microbiológicos establecidos, y se exhortó a priorizar el uso racional del agua evitando el vaciado permanente.
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